Hace meses que debías haberte ido, haberme dado la razón de que las cosas bonitas no se inundan de un para siempre constante. De que lo grande se va haciendo día a día sin percatarnos en absoluto de ello...
No sabía que podría volver a llegar a sentir el miedo de poder perder mi luz, tu libertad, nuestra magia.
No hay comentarios:
Publicar un comentario