¿Y HOY por qué no? ¿Por qué no cada día? ¿Desde cuando existen tribunales valorativos de merecida libertad? La felicidad se convierte en la meta más sencilla de alcanzar cuando aprendes a entender que cuanto menos quieran cortarte las alas, más puedes volar; cuanto más entiendan de qué revuelto te compones y qué especias exactas son las que NO deben echar, más ligero se hará el vuelo; más tú;
MÁS MÁS MÁS.
Empezarás a entender que todo al final, acaba sumando si no te empeñas en fraccionar la vida en piezas que no encajan, en rectas parabólicas con valores absolutos -3.
¿Te has dado HOY la oportunidad de observarte tres minutos por fuera y diez por dentro? ¡Qué pelazo! ¡Cómo brilla (tu alegría)! ¡Estás obesa de esperanzas!
Solo hay tres cosas en la vida que ninguna deuda mal pagada nos pueda quitar: los recuerdos, los sueños y a uno mismo.
Y
no puedes imaginarte el cóctel tropical de cocina interestelar que puedes formar con ellas.
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