Secuencio en mi mente la inmensidad de cambio que creemos
que hay en el tiempo monótono e imparable y veo como nos inundamos en absurdos
objetivos que no somos capaces de disfrutar, sólo de buscar la manera de acabar
con ellos y empezar una lista nueva. Ingenuos los que creemos que ganamos
tiempo cuando en realidad, no hacemos más que malgastarlo…Y lo peor de todo es
que nos creemos externos a su dominio cuando así solo hace que correr y ganar
un pulso tras otro. Quiero creer que no todo pasa, no todo tiene porque llegar.
¿Está todo predestinado a acabarse? Opto por conseguir que perdure, que haya
cicatrices que sanen y personas capaces de crear vida; opto por soñar, por
creer que hay cosas realmente posibles y que el tiempo no me está quitando todo
lo soy por momentos. Opto por reinventarnos, consumir hasta la última gota en
vez de querer parar lo imparable y buscar maneras de cómo comprarlo. Opto por
ser una leyenda inscrita en tu vientre y no morir nunca, casi como romper los esquemas, como que
pareciera que por fin hemos ganado tiempo.
"Lo único que realmente nos pertenece es el tiempo: incluso aquel que no tiene otra cosa cuenta con eso" - Baltasar Gracián
No hay comentarios:
Publicar un comentario