Es tan
sencillo amarte que creas en mí unas alas seguras llenas de paradojas.
No hay mayor pobreza
que perder la riqueza de tu amor;
Te llevas
todo sin pedir permiso y lo llenas de polvo en uno de nuestros rincones donde
se nos caían las esperas, las dudas y las inseguridades. Querría vivir bajo tus
sábanas para ver la vida con sosiego y esperanzas, pero los condicionales se
quedan la mayoría de las veces en lo que son. Daba igual si fuera día de luna
llena o nueva, anclada a tus vertebras mis perezas se desperezaban y mis
dolores dejaban de doler. He de confesar que lo mejor de todo era que sabía
perfectamente, por el brillo en tus ojos y tus manos protectoras, que tú sentías
lo mismo y lo sentiríamos en cualquier planeta o satélite.
La poesía me
atrapa dejando aparecer metáforas sobre todos nuestros logros y todos los planes
que nos quedan por hacer realidad. Tú has cumplido todos mis sueños, menos uno:
has dejado que me sienta insegura; sin ti.
Tengo un
alma entera para rematar con pinceles diminutos las capas de mala pintura en tu
corazón, las grietas donde el miedo pudo entrar y las deudas incumplidas. Pero
también tengo una vida para arreglar todo eso mientras intento reponer los
cachitos de mí que te has llevado con nosotros a las estrellas…
Ojala
pudiera volver a ir donde solíamos amarnos, poder repararnos y vivirte. Ojala
pudiera encontrar en cual de tus puntos cardinales me escondo y reconquistarte…
Nos vemos pronto

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