¿Acabaría la guerra? ¿nos desarmaríamos sin condiciones? ¿sin creer que el mundo sigue las teorías darwinistas?
No sobrevive el más fuerte sino el que más da. Porque tarde o temprano acaba recibiendo, aunque sea en una escala de 1:1000. Aunque sea con siglos de retraso.
Suficiente.
Porque la vida es eso. Sin conformarse ni desistir. Se trata de encontrar el punto de equilibrio exacto entre los "quiero pero no puedo" y acabar pudiendo. Terminar sintiendo la vida en su plenitud. Sabiendo que solo existe una potencia motora que no cesa nunca. Que marca el destino de nuestras decisiones y consecuencias; Las ganas.
Así, por mucho que sople el viento en contra, jamás perderás.
Aunque siendo francos, poniendonos sinceros, todo paraíso consta de su precipicio particular y es necesario querer tirarse y arriesgarse a caer. No esconderse y apostar a que la caída tendrá unas vistas irrepetibles.
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