Tengo miedo. Miedo de no encontrar la capacidad de quedarme en ciertos momentos, de no poder inmortalizar la vida cuando potencialmente lo es y tener que llevar a cuestas las cenizas de los "ahora" en el ayer.
Siento pánico de entrar en el ciclo de no tener razones para lucir ojeras. Me agota el saber que absolutamente todo se consume (y más si no hay posibilidad de que se suspire un domingo entre sonrisas). Estoy llena de frustración por no poder retener la vida que proporcionan ciertos instantes, de no poder retenerte cerca...y tener que ver como te vas a ir olvidando de todo lo que nos semeja hoy.
Pero
lo que más
me come el amor propio
es no poder explotar la bomba de sensaciones que reside en mi pecho
para ti, amor.
No hay comentarios:
Publicar un comentario