'Desayunamos abrazos, comemos sonrisas y cenamos ganas de vivir'
La vida puede ser maravillosa y para abrir los ojos no tiene que pasar un milenio.
Gracias por regalarme la vida, por soñar mis mismos sueños, por intentar cumplirlos, por ser el Sol de cada mañana y volcar tus alas en mi norte. Por ser invencible y sensible a la vez, por enseñarme que las cosas no son lo que valen si no el sacrificio y la ilusión que trasmiten al recibirlas. Gracias por ser el guardián de mis insomnios y la felicidad que me prestar cada vez que la necesito. Por soportarme y comprenderme.
A mi madre que la quiero con locura.
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