Hablo del miedo como si lo tuviera en tercera persona, y es buena la idea de vivirlo por ti pero quien lo desliza y lo amarga soy yo.
En el mismo instante pienso, llego a tu ombligo, a tus manías. Llego a desear algo que está cerca, muy cerca pero que podría estar tan lejos si no lo cuido. Por eso hoy quiero tu alegría, necesito tu sudor. Te pido que te quedes y me pierdas en mi.
vuelva, vuela, vuela conmigo
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