Olvida tu odio, tus sentidos, métete en ti, lo siento fuerte como si no se hubiese movido de mi lado. El otro día percibí tu olor y se me cayó el mar colgado de las pestañas; Siente mi Venecia sin agua y hablemos de todo menos del tiempo perdido, charlemos sobre el cómo nos comimos; del que nos quedará, de tu sensatez y mi realidad.
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